Infame el intento
de arroparte con mis brazos;
El silencio siniestro
que mutila nuestros sentidos.
Ahí entre las risas.
en medio del todo
y de la nada,
se escapa tu mirada
a volar tras otra luminosa
ave emplumada.
Distante cual brisa,
atrápame en una mirada
mientras finges incierto
un ligero desacierto.
Te siento, tan lejos
encima de mi, sigiloso
pero te siento...
...agolparte en mi cuerpo,
adentrarte en mis ojos,
robarme los minutos
que nadie mira
que suspiran tiempo
y lo atrapas con tus ojos.
Brillan, resplandecen y brillan,
con curiosidad y con cobardía.
¿Qué haces mirando de lejos
cuando pudieras estar cerca?
Coincidencia desastroza,
a penas un metro cerca de ti
las piernas me tiemblan.
Paciencia infinita,
la espera que asfixia,
tus brazos, tu boca,
tus ojos que me miran.
Si acaso quisiera
una mirada menos precavida,
una mirada sin temores,
una mirada que sonría.
Qué rompa el espacio tu mirada
el día, la noche,
el calor, el frío.
Qué se interrumpa la espera
por tu llegada.
Silencio, caminas, disimulando,
aquí no pasa nada.
Te miro, me miras.
Me miras te miro.
¿A dónde van nuestras infinitas palabras calladas?
Bárbara.
