mientras me detengo
el tiempo asesina mis sueños,
en esta escalera la vida rueda
sino vas detrás de ella.
Quiero rodar sin prisas
y a paso seguro,
encontrar felicidad
en el intermedio del camino
y aprender de la adversidad
como constructor de mi destino.
Vida, sé mía, y no vueles pasajera
entre silbidos del viento
quiero escucharte a voz abierta
sin censuras, libre y cómica
entre la nostalgia y el olvido
entre el sabor de las bocas,
y los encuentros furtivos del amor
mientras hallo el lugar idóneo
la forma perfecta,
la sinceridad abierta,
la plenitud despierta.
Vida,
Sé mi más grande tesoro,
caminando como mi sombra,
sé mía, y mientras vuelas,
andemos con los brazos abiertos
que algún puerto será en este viaje,
el final de los sueños (cumplidos).
Bárbara.
