De cosas que se van de pinta...


Se saltó la barda para fugarse de la escuela, para no atender al maestro, para olvidar la obligación. Se saltó la barda durante diez días, porque hace dos semanas que no la veo yo. Si alguien la ve pasar, dígale a mi concentración, que el tiempo no puede esperar.

¿A dónde va la concentración justo cuando más la necesitas?