El polvo que se consume con el viento
y entre pedazos va regado sin rastro
El agua que queda en las aceras,
con pasado, presente y un futuro
que se eleva entre el aire,
y sigiloso desaparece, se evapora.
Pasos doy, estancados entre tierra y agua
entre arenas movedizas, extranjeras.
Me gustaría sentirme dueña
del suelo que mis pies pisan.
Esto soy,
el aire que vaga entre las manos,
las miradas, las risas, el llanto
y se forma, se equilibra,
se pierde y se tambalea.
¿Dónde está el fondo para que pueda salir?
