Para andar.

Mírame en la inmensidad,
por dentro guardo secretos
para contartelos

no tengo que hablar.

Quiero conocerte,
saber que existes en mi mundo
aunque sigas caminando por el tuyo.

Bésame
tengo esta sed de tu boca
que me consume
cual ansia loca.

Tócame,
soy real, puedo ser discreta,
callar cuando tenga que hacerlo.

Puedo ser tu amiga,
tu confidente
y la mejor de tus amantes.

Pero debes tener fe,
podemos ser una realidad.

Escúchame,
y escucha tu interior,
estas bocas que se encuentran
se quieren saciar hasta la infinidad.

Cierra los ojos,
las cosas que yo puedo aprender de ti,
son tantas y habrá tiempo de sobra,
sólo tienes que confiar
que creer.

Sólo tienes que dar un paso al frente,
para juntarte con el mío,
andaremos juntos por el mar,
por la obscuridad,
sin temor a perdernos,
pues nos acabamos de encontrar.

Un amor que se posterga.

Se besan los amantes
al filo de las aceras,
allí en los parques
se susurran secretos para dos.

Soy el caminante
que para no hartarse en la espera
se pone a caminar.
A ver si en el camino
te llego a encontrar.

Me abraza el silencio de mis sueños
de las cosas por terminar
y de las cosas por comenzar,
¡claro! para no caer en la locura
sigo mi vida y le apuesto a todo
sin pensar.

Liberarme de mi misma, para irte a buscar
sin tener a mi consciencia mordiendo
mi impaciecia,
ni reclamando mi ingenuidad.

Te espero sin que lo sepas,
sin decirlo, sin compartirlo,
que cuando dejo de ser yo misma
se asoma mi necesidad de tí
y entonces, así en medio del camino
en el que te volví a encontrar
te beso,
como siempre y realmente,
como nunca,
con mi ansia de tenerte,
y de esperarme para ser la mujer perfecta.
No es que sea fácil
es que eres mi debilididad.

Las esperanzas y los sueños
que se depositan en un beso
a veces son tantos,
pero al terminar,
todo parece volver a empezar.

Cenicienta buscando su zapato.

Todo lo conocido me ha cansado, aunque sepa que el vínculo es lo que me mantiene en pie. Mi alma sedienta de lo nuevo, quiere sujetarse a otro lugar. Éste círculo de la monotonía está acabando con lo mejor de mi. Sólo no cierro la puerta, no me engaño, pero cada día más me siento fuera de lugar, ajena a todo. Perdida caminando sin poder encontrar el lugar que me de vuelva la estabilidad la seguridad de , que me vuelva a mi misma, a no sólo sentirme a través del espejo. Siempre espero más, busco más. Pero ésta vez la busqueda ha sido exhausta y mi alma está cansada de esperar. Me alejo porque quiero estar lejos, quiero encontrarme de nuevo con todo lo mío cuando yo esté y me sienta en el lugar indicado.