º. . .Con y sin nostalgia. . .º

Entre tantas cosas, la escuela, los amigos, la melancolía; se me había olvidado recordar un poeta, un escritor, un hombre que con su pluma nos dejó conocer su corazón. El poema acontinuación tiene un aire de mi melancolía inminente, que persiste, no me deja, me abraza, [. . .y así pasan los días de lunes a viernes, cómo las golondrinas del poema de Becker. . .]


Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.


Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,

resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.



A Mario Benedetti

(1920-2009)

::tOdAy::

Hoy voy a dejar el pasado atrás, hoy no lo cargaré conmigo ni lo llevaré siguiéndome los pasos. Hoy voy a concentrarme en lo que hay por delante, en la etapa que pronto concluiré y cómo la concluiré. Hoy no voy a derramar ni una sola lágrima, se acabaron los días tristes de este mes, se acabaron. Hoy voy a reír, hoy voy a pasarlo bien...

[Cuento]

El hombre de ningun lugar.

Aquél hombre de andar acelerado, es hoy el hombre sin identidad. Su nombre no es nombrado. Su recuerdo es una silueta sin personalidad. Su ausencia veredicto de un pasado forjado con maldad, por éso no se le cita, se le borra, se le intenta olvidar. Mas en las noches cuando ella se recuesta, el rostro de esa silueta aparece sin chistar; sus brazos largos, su cuerpo, hasta los dedos de los pies envueltos en un par de tenis, reconocibles ante sus ojos por doquier, el sonido de su risa, sus ojos dulces, el hombre vuelve a ser llamado por su nombre, tomado de la mano. Vuelve a existir. En la obscuridad de cualquier lugar. Pronto amanece y aquél hombre tibio vuelve al recuerdo, al espacio de lo inombrarble, a ser sin ser en ningún lugar.




[...Poema de día, para la noche. Frases escritas en movimiento, capatando las ideas porque se me vuelan y las olvido...]