pero aprendí a ser como el viento entre los árboles
esfumarme entre la gente como si fuera transparente.
Voy a cambiar mis costumbres,
el color de mis uñas,
el tono de mi cabello.
Voy a mirar al sol con los ojos abiertos,
y a caminar sobre la noche
con el corazón dispuesto.
La lucha es una continua ocupación
hacer, hacer, hacer, para cambiar.
El camino adelante, quitando piedras
una tras otra, el viento las atrae
crece el obstáculo
hay que seguir quitando piedras
liberar el destino, forjar el futuro.
Nadie me enseñó a tener valor
pero un día limpié mis lágrimas
vi de frente a la gente,
sostuve el temblor de mi alma
y aprendí que el error
es un crecimiento continuo
y que quien aprende bien la lección
minimizará sus dolores.
Nadie me enseñó a seguir adelante
hasta que tuve ganas de volar.
Bárbara Camacho Ruedas