:Crecer:


Cuando era niña buscaba en las cosas de mi madre cuando se ausentaba y así a escondidas creyendo que no se daba cuenta me ponía su ropa y sus zapatillas. Ese afán infantil de crecer de prisa, de vivir la vida, de salir a la calle, de ir a lugares para adultos, de hacer tonterías pero de manera independiente.

Bien, yo no sé hacer esas tonterías porque crecí demasiado centrada, aunque viceral. Sin embargo hay momentos en la vida en los que creces sin darte cuenta y otros en los que sabes que estás atravesando por una lección de vida.

Los últimos cinco meses han sido apresurados, llenos de cosas que hacer, de preocupaciones, de angustias, de presiones, y al final de dicha, de una emoción confortable de saber que mis pasos van justo por el camino que quiero.

Sé que vendrán momentos duros, obstáculos que brincar, sé que habrá adversidad, pero he descubierto a lo largo de estos 23 años casi 24, y sobre todo en estos cinco pequeños meses, que puedo resolver las cosas y las puedo mejorar.

....A caminar se ha dicho....


Bárbara*

Ilusión.

Sóplame,
quiero ser viento y silencio.

El frío adormece los sentimientos
la noche envuelve mis latidos,
soy eco de mi misma frente al espejo
pero no me reconozco aunque lo intento.

Se mi sed y mi tormento
pero nunca infrinjas sufrimiento,
se mi lagrima no derramada
mi dolor cesado,
mi rencor perdonado.

Muérdeme los sueños
se un suspiro, se mi juego.
Se mi noche y mi día
mi eclipse, mi par.

Sóplame,
en el viento se funden mis te quieros,
en tu boca se derrite mi exceso.

Se mi todo, pero a la vez no seas nada
que no te sienta cuando te vayas.


Sóplame
se mi inspiración entre suspiros
la foto que adorne mi vida
la compañía que disfrace la soledad.

Se principio de un nosotros,
sin prisas,
se mi compás sin final.

Bárbara

Delicate...

Quiero escribir, pero debo callar. Quiero soñar, pero cuando doy un paso y me atrevo, lejos de loca paso a ser tonta. Quiero creer, mas cuando extiendo mi mano, alguien se mira así mismo y olvida que lo estaba esperando. Quiero sonreír, pero sólo hay días tristes aunados al cansancio. Si acaso hay un final, ¿en dónde comienza? Si acaso hay una casualidad ¿cuál será la acertada? Si acaso hay un tiempo para todo, ¿en dónde está nuestro tiempo compartido?




Tengo tanto sueño que de menos, no me deja pensar.

Profundo.

Caminar lento para poder pensar mejor.
Mirar detenidamente,
para guardar las cosas más valiosas en mi memoria.
Escuchar los pasos del viento,
y sus manos en mi rostro,
casi tocándome con amor.
Sonidos descalzos de esperanza,
de ilusiones dejadas atrás.

El señor a la deriva, postrado sobre la barca.
Ésta en la que navego, para poder revivir;
Mi destino: el río de Leva, volver a creer.

"Mundo que olvida, mundo olvidado"
Las citas ajenas que repaso en mi mente,
pues ésta hérida que intenta de a poco sanar,
es dolor perpetuo que cambia de disfraz;
y recorro con mis manos el espejo,
lagrimas en silencio que, no quiero mirar.

Profundo...

Todo en lo que pienso, aquello en lo que no.
Las ráfagas de mis recuerdos.
¡Odio y amor!
Rivales peleándose debajo de la almohada.

Insuficiente sinonimia de palabras, para hacerme hablar
y escribir, y escribir, lo que siento aquí...
y sólo escucho:
Profundo, profundo, ¡profundo!
que algo cambio, yo cambié con ello,
que mi amor se volvió profundo y por éso,
me fui.

Me quedé con mi Adiós en las manos
lagrimas en mis ojos que a veces caen,
el futuro por delante, incierto quizás,
y atrás en mi mente, mi pasado
Para no olvidar...
que el amor no es más que un profundo mar
del cual hay que aprender a saltar.

Bárbara

No sé escribir cuando te escribo a tí...

Letra tras letra es el fallido intento de quererte describir,
segundo tras segundo es el tiempo vestido
para burlarse de mi y gastar pedazos de mi vida
en algo que no sé si tendrá un final feliz.

Uno y dos, son los pensamientos,
cada argumento que carece de raciocinio
salió del lugar más sensato para hablar lo que siento por ti.

Una foto sería sencilla para dejarte conocer
una foto sería mentira para forjar en la mente humana
algo que solamente veo cuando respiras.

Me gusta cuando pierdes la razón y me envuelves en ti
me gusta ser la razón por la que pierdes la razón.

No me hagas caso, cuando termine este verso sin sentido,
cuando tome tu mano y te vuelva a mirar
sabrás que lo que te he querido decir
es que escucho lo que me dices sin hablar.

[...Intento de poema en prosa...]

Fuimos dos, y fueron tres. A cada palabra un sueño inventado. No fue una historia merecedora de un nobel. Fue un cuento coartado. Como ésos finales agridulces, y sé sigue contando.
Te murmuró en miradas, que te estaba esperando. Querías arribar presuroso, y te ganó el alma. Te entiendo: ¡por todos los cielos! que te entiendo.
Se alzan las anclas. ¡Es tan fácil imaginar en dos segundos nuestra historia inventada! Palabras más palabras menos, y las que un día fueron verdad, hoy son el recuerdo que dejas de arrastrar, él que yo si me quedo.
Lástima que la comprensión, la madurez y la serenidad no compren el deceso de los sueños que nos empezamos a contar. Te dejaré como secreto, que quise ser verdad. Mostrarme indefensa, y ser siempre como fui, y como ya no seré. Mirarte como quise que me miraras, dejarte partir en tu barco, del cual solo he sido polizonte de un deseo no cumplido, y borrado para comenzar en otro mar.


...Y que te perdonen por este día, los muertos de tu felicidad. Te perdono.

BáR...

Pestañeo...

El otoño va cerrando las cortinas,
en medio de la lluvia, un intenso sol
renace para mirarnos vivir
y morir.

Guardar en un baúl las fotos,
no significa que cesarán los malos recuerdos.
Aún cuando en un incendio provocado,
dejemos morir señuelos de historias,
en un lugar todo será recordado.

Las vivas imágenes de cada paso dado.
Has sonreído,
has querido olvidar...
...sino fuera por el cambio drástico
serías aún feliz.

Remojas en el agua tus pies,
miras tu reflejo
como quien mira la costumbre.

La vida no es aventarte un clavado,
entrar sigiloso rompiendo el agua.
La vida es caminar bajo la lluvia,
la mayoría de las veces sin paraguas.

En el perchero de mi clóset
dejé colgado todo lo que me pesa.
Dejé apegos acosadores,
palabras que no importan.
Dejé mis sueños junto a él
y mis esperanzas de volver.

Dejé acalambrada la nostalgia de esperar
la nota de la última canción que quise entonar
y su sonrisa, para poder olvidar.

Sale el sol en medio de la neblina,
no hay tiempo de empezar de cero
cada día sin pensarlo vuelvo a comenzar
mis errores son mi pasado
y mi esperanza es oportunidad.

Ese charco que dejó la lluvia
se esfuma con toda esta bruma
esta obsesión de no dejar ir,
y a la vez, resignarse.

Será una y otra vez,
sin olvido aprenderé a olvidar
en mi vida ajetreada dejaré de peinar
tus pestañas en cada anochecer.

Dejaré que se marchen
todas mis buenas y malas intenciones.
Al amanecer sé que tendré que comenzar,
sin cuenta regresiva,
la vida no sabe esperar.

Bárbara Camacho Ruedas

Sometimes is hard to believe you remenber me....

Perfil...


Reflexiono cada paso que doy,
ir más rápido o más despacio,
cuál de los dos nos hará encontrarnos.
Ya no quiero verte,
no sé de qué hablarte,
no sé qué te diré.

Pierdo la razón,
rememoro en silencio,
me provoco un poco
de nuevo e insensatamente,
la necesidad de ti.

¿Te extraño?
No, qué podría extrañar.
¿Tú sonrisa, tu juego,
tu boca, tus besos, tus manos
y más.....?

¿Te extraño?
No, es que si te veo,
de repente no tengo otra cosa
en que pensar.

De tu sonrisas, pocas,
de nuestros encuentros mínimos
de nuestra ganas de ser y,
al final no ser.

Me quedó con el intento,
y en el fracaso la lucha.
Te dejo con nuestro recuerdo,
y nuestra posibilidad de ser
perida en el arrullo,
de un grillo que mece a la Luna.

Quiero mirar tus ojos, por última vez.
No quiero volver a verte.
La disparidad haciendo toc-toc
dentro de mi.

Es que así,
mientras doy estos pasos normales, decidí;
te miro de reojo,
contemplo en un segundo tu perfil
y comprendo completamente
esto que muere hoy dentro de mí.
Este final que fue principio,
esta historia que no fue tal.
Este suceso, que yo sé cuando me mires,
también añorarás.
Se queda tu atrevimiento
y tu asertividad para entrar a mi vida,
se queda y se va,
porque veniste a medias.
Bárbara

Colapsado en un sábado...
Hace rato me preguntó (.......) por tí. -Ay aja- Sí, dijo, ¿no viste pasar a Bárbara? Creo que la vi-. Yo sí te veo, pero no te lo voy a decir. Ni voy a buscarte, ni te voy a escribir, voy a borrarte de mi vida, mientras te quedas guardado en las páginas de mi diario. Mientras narro la historia como fue y éso lo que puedo para protegernos. Pero bueno, ya vendrán más lunes y sábados, y otras sonrisas suplirán las tuyas, otros besos, y otras emociones. Sólo me detenía a contar el fragmento final de esta historia, en el que dejo el rencor durmiendo con el viento que se va sin tí.
Para ti, pero tampoco te lo voy a decir.




Internet es infinito.


He conocido personas por internet. Dos, muchas y pocas, dependiendo de como lo vean. Nunca me he dejado seducir por el peligro que existe en ello, o he sido afortunada, sólo medianamente. Tampoco soy tan tonta, y las personas no pueden fingir todo el tiempo.


He tenido cosas afines a esas personas, todos varones, por cierto. Aunque no estoy buscando mi media naranja a través de internet, otros si la han encontrado. Internet nos une, y nos desune. A veces es muy impersonal, a veces complementa nuestras relaciones tangibles.

Las redes sociales nos permiten acercarnos y alejarnos de las personas. En uno de esos caminos podemos encontrar alguien distante con el que congeniamos.

Así ha empezado la tercer historial virtual de mi vida. La segunda cimbró el miedo y la incomprensión. ¿Cómo serán las demás? Tengo mentalidad fatalista. Siempre hay algo malo en mis percepciones. ¿Habrá problemas reales? Ya los tuvimos virtuales. Las personas somos complicadas. Es normal. Siempre será normal, porque no somos los mismos y cambiamos.

¿Cómo es que algunas personas conocen al amor de su vida de esta forma? Pues qué padre es que un medio así te haga encontrarlo. No voy a tocar el tema polémico social en donde la gente usa internet para aprovecharse y extorsionar a la gente. Queda punto y aparte. De todas formas las personas se aprovechan y extorsionan sin usar internet. Somos nefastos. Obvio no todos.

¿Cómo es que encuentras un amigo por internet? De la misma manera: afortunada.

La razón de tocar este tema. Es porque mañana a esta hora habré brincado una barrera más. Consolidado lo escrito con inspiración a un espectador, que sólo ha leído y reído de las tonterías que a veces le escribo.

No sé cómo será después de mañana. Agradezco hasta este momento haber encontrado una persona en medio de millones que me escuchara sin que le hablara de verdad.

Bendito internet que nos permite abrir nuestra perspectiva del mundo, a veces depende de donde buscamos, a veces ocurre que tenemos la suerte de encontrar lo que no sabíamos que estábamos buscando.



Bárbara

Del otro lado.

Puede que escriba arrebatadamente y apresuradamente lo siguiente:

He estado pensando mucho en la muerte. No puedo definir a qué se debe, sólo sé que el concepto ha estado rondando mi cabeza de mil formas. Generándome preguntas sin respuesta, muchas. Solamente he perdido una persona querida en mi vida, pero su deceso mas que doloroso trajo paz, la paz de que por fin dejaría de sufrir en este mundo terrenal.

No sé que es la muerte, mis ideas son vagas, meras hipótesis compartidas y a la vez sin conclusión. La entiendo como el punto final, ese en el que todo lo que se hizo se quedó en la historia de personas que solo nos llevarán en su memoria, y si se aportó algo al mundo, en alguna enciclopedia, libro o texto. Seremos al final solamente la pronunciación de nuestro nombre en labios de las personas que nos conocieron y de las que no.

¿Creen que me inquiero a dónde vamos, qué pasa después? Por supuesto, como todos. ¿Reencarnamos, en peces, mariposas, pumas? ¿Tuve una vida antes de ésta? ¿Qué fui, qué me gustaba, a quién ame, quién me amó, fui insolente como ahora, imprudente, terca y franca? ¿Fui humana o fui una persona egoísta y sin escrúpulos? No lo sé. No voy a gastar más tiempo en acosarme con ello después de este texto. Pues sea lo que quiera que haya sido, no importa, en este momento puedo ser lo que quiero ser. Aunque no sea la tarea más sencilla del mundo.

¿Le temo a la muerte? No precisamente, lo que temo es que me lleve antes de cumplir mis objetivos y mis sueños. Antes de dejarle algo bueno al mundo con mi existencia, antes de que por lo menos para mi, mi historia y mi vida ahora hayan valido la pena.


.....
Con la colaboración de JC en la revisión final. Gracias totales.

(Expresión de los sentimientos auténticos: La muerte.)

Una salida...*

Cierro los libros que no quiero leer, apago la música que no quiero oír. Cierro los ojos y hago como que no existe más este mundo. No veo las flores que florecen ante mí. Ni mis pies adoloridos de tanto caminar. No percibo el aroma de la tierra tras ser mojada por el rocío del amanecer. No oigo, no siento, no huelo, no degusto. He quedado atrapada en un mar de olvido. En el desierto del dolor que se cuadra ante la presencia de la nada. Quiero olvidar y, el olvido está lleno de memorias de las heridas de un pasado cercano que insiste en quedarse. ¿Dónde esá la salida? Quiero salir.

Bárbara

Escrito en Julio 2008


*El título está inspirado en una canción muy ad hoc al texto: Una salida de Carla Morrison.

Sueña...

Cubierta la noche con su vestido índigo
levanta los brazos, ese viento abatido.
Los pasos silenciosos que cruzan esta vereda
la mirada hacia el cielo,
intentando encontrar respuestas.

No me queda más que la fe,
de esta noche silenciosa.
A cada paso,
me abraza solamente la lluvia.

Un cabello enmarañado,
no cae de prisa quien se da el tiempo
de sonreírse a si misma.

Pintar un manto de colores vivos,
sobre las cenizas de una tristeza
hace años olvidada.

Recuerdos, y pensamientos
que abren las alas
a un futuro cercano.

La música, el cine,
todo parece una maravilla
en este cielo azul celeste.

En este ir y pasar de la gente,
voy soñando con las cosas que en realidad..
ya estoy planeando comenzar.

Sueña porque los sueños son
segundos envueltos en algodones de azúcar,
en ese tiempo imperfecto
puede ocurrir que inesperadamente
encuentres la felicidad,
y descubras por vez primera,
el lugar a donde vas.

Dicen que soñar no cuesta nada, y sí, cuesta tiempo. Ese que gastamos en soltar carcajadas, lágrimas, besos, abrazos, y más. Soñar es un acto que predica universalidad, en su raíz parece ser el único que de verdad es equitativo, pues niños, o viejos, pobres o ricos, religiosos y ateos, podemos soñar. Ni si quiera la libertad tiene está característica. Bien, yo sólo me he dado cita para escribir una noche como esta en la que soñe que me inspiraba.


Bárbara Camacho Ruedas
.

About to God...

¿En qué cree alguien que no cree en un ser superior?
Cree en sí mismo, en su fuerza, su voluntad. Cree en que las personas tienen el poder de hacer que las cosas pasen y no. Y por supuesto para aquellas cuestiones que nos superan, sólo puedo decirme a mi misma: Así es la vida, una frase que alguien hace poco me dijo, con la que concordé completamente pues la otra respuesta era, porque así Dios lo quiso.

Me rehúso a ser la idea de un ente superior, me resta libertad. La forma en que la gente lo cita. Cuando muere alguien: ¡No, Dios! ¿Por qué te lo llevaste? Cuando terminan de comer en mi familia acostumbran decir: Gracias a Dios, y yo digo en determinados casos: Gracias a tal que hizo de comer tan rico, gracias a tal que hizo tal cosa para que estuvíeramos aquí. Cuando dejan el destino en manos de Dios, y dicen: Sí Dios quiere. Pero me diría un amigo: Nos vemos mañana, sí Dios quiere y sino también.

Qué mal que por cederle un agradecimiento a Dios, se les olvidé dar el agradecimiento a la persona que de verdad lo merece. Se nos olvida que, nosotros somos los que hacemos que las cosas pasen.

Ya sé que tenemos esa necesidad de dar respuesta a todo, pero cuando la respuesta es: Dios así lo quiso, Dios ésto, Dios bla, bla, bla; todo se queda igual sin respuesta, es sólo una forma conformista de no pensar.

No sé sí Dios existe o no. Hasta el momento nada me ha hecho creer que sí. Y sí, antes de entrar a mi etapa ceceachera creía que existía incluso lo citaba en mis diarios, y rezaba en las noches. Pero llegó un punto de mi vida en donde cada acto me pidió una respuesta, y al preguntarme si debía creer en Dios, nada fue lo suficientemente sólido como para sostenerme esa creencia. Nada, pues aunque mi madre pretendió hacerme católica, la religión y sus reglas se refutaron así mismas, defraudándome con su incoherencia.

Entonces, libre de ideas superiores, y para no perder el piso ni el sentido de mi vida. Decidí creer en mi misma, pues aunque puedas creer en las personas, ellas son complicadas como para cederles las riendas de tú vida. Lo mejor que uno puede hacer por sí mismo, es creer, creer que puede ser lo que quiere ser, hacer las cosas que quiere hacer.

Creer en tí mismo, te da dos resultados, decepcionarte cuando te fallas, alegrarte cuando sabes que eres lo que quieres ser y vas a hacia donde quieres ir. Lo bueno es que cuando te decepcionas puedes rectificar.

Pero la fe en ti mismo no se trata de un concepto egoísta en mi caso, porque después de todo también soy un ser humano.


Sí Dios existe: He decidido verlo en los ojos de la gente, en sus necesidades, en sus sueños, en sus anhelos, en sus ilusiones, en sus recuerdos, en sus esperanzas. Para mi Dios no existe más allá de la breve existencia del hombre, pues es éste el único capaz de comprender semejante concepto.



Bárbara Camacho.



Subraye las palabras adecuadas.


El siguiente texto fue extraído de una compilación de la UACM, si alguna vez uno de esos pequeños libros se cruza ante sus ojos, no duden en darle una hojeada se llevarán grandes sorpresas.

La dinámica consiste en que apartir del texto ustedes armen uno de la forma más coherente que puedan o también la más descabellada. No les puedo dar premios porque ni los conozco, pero espero que me sorprendan.
Subraye las palabras adecuadas.
Luis Brito García (Micro-cuento).
Una mañana tarde noche el niño joven anciano que estaba moribundo enamorado prófugo confundido sintió las primeras punzadas notas denotaciones reminiscencias sacudidas precursoras seguidoras creadoras multiplicadoras transformadoras extinguidoras de la helada la vacación la transfiguración la acción la inundación la cosecha. Pensó recordó imaginó miró oyó talló cardó concluyó corrigió anudó pulió desnudó volteó rajó barnizó fundió la piedra la esclusa la falleba la red la antena la espita la mirilla la artesa la jarra la podadora la aguja la aceitera la máscara la lesna la ampolla la ganzúa la reja y con ellas atacó erigió consagró bautizó pulverizó unificó roció aplastó creó dispersó cimbró lustró repartió lijó el reloj el banco el submarino el arco el patíbulo el cinturón el yunque el velamen el remo el yelmo el torno el roble el caracol el gato el fusil el tiempo el naipe el torno el vino el bote el pulpo el labio el peplo el yunque, para luego antes ahora después nunca siempre aveces con el pie codo dedo cibrarlos fecundarlos omitirlos encresparlos podarlos en el bosque río arenal ventisuquero volcán dédalo sifón cueva luna mundo viaje día trompo jaula vuelta pez ojo malla turno flecha clavo seno brillo tumba ceja manto flor ruta aliento raya, y así se volvió tierra.


Espero sus propuestas, aunque sea como anónimos.

Que sea para siempre.


Nos comerán los gusanos, pero aún así, muertos y sin alma. Muertos y en la nada.

Quiero estar a tu lado.

El intruso en mi cabeza.

Te traigo en mi cabeza,
la gente no se ha dado cuenta,
¿Ves aquella foto?
Estabas en mi cabeza.

Caminas en mi mente,
eres un caminante profesional.
Los instantes a tu lado
me acosan y me persiguen.

He intentado dormir.
¡Eres tan amable!
Porque en el ensueño
vienes a darme las buenas noches.

Pareces tan leal,
tan atento en todo momento,
tu sonrisa repetida
me está intentando engañar.

¿Qué haces al pie de la cama?
Juro recordar el beso de despedida
que te dí en el parque,
mientras me coqueteabas sin final.

¿Le haz contado a los demás,
que cuando no tienes nada que hacer,
a mi alcoba mental, te vienes a sentar?

No, otra vez, no
tu sonrisa repetida,
me está intentando enamorar.

¿Acaso no te cansas,
de sonreír, de caminar?
¿Por qué no te duermes?
Tal vez así,
me dejes descansar.

Ése temblor en mis piernas
no fue normal.
Habías estado todo el tiempo en mi cabeza.
Más ahora estás de frente,
parece que tampoco de aquí te irás.

Ya lo veo venir,
te irás conmigo en el reflejo del lago,
tomando mi mano,
hablando de las cosas que te gustan,
poniendo a prueba mis perspectivas.

La noche nos encontrará lejanos,
dispersos,
atrapados en el letargo recuerdo
del primer beso,
porque ésto que escribo sin medida
es tu sonrisa repetida
ya que, lo confieso,
no te dejo de pensar.

Bárbara

De alguna forma las letras arriba me causan gracia. Enamorarse es divertido pero cuando una persona se apodera de tus pensamientos sin poderlo evitar te frustra en medio del encanto, no soy la única y de las mil y un formas para decirle a alguien que está ocupando un lugar en nuestra vida, ésta me parece sumamente romántica y cursi, jajaja.

Para andar.

Mírame en la inmensidad,
por dentro guardo secretos
para contartelos

no tengo que hablar.

Quiero conocerte,
saber que existes en mi mundo
aunque sigas caminando por el tuyo.

Bésame
tengo esta sed de tu boca
que me consume
cual ansia loca.

Tócame,
soy real, puedo ser discreta,
callar cuando tenga que hacerlo.

Puedo ser tu amiga,
tu confidente
y la mejor de tus amantes.

Pero debes tener fe,
podemos ser una realidad.

Escúchame,
y escucha tu interior,
estas bocas que se encuentran
se quieren saciar hasta la infinidad.

Cierra los ojos,
las cosas que yo puedo aprender de ti,
son tantas y habrá tiempo de sobra,
sólo tienes que confiar
que creer.

Sólo tienes que dar un paso al frente,
para juntarte con el mío,
andaremos juntos por el mar,
por la obscuridad,
sin temor a perdernos,
pues nos acabamos de encontrar.

Un amor que se posterga.

Se besan los amantes
al filo de las aceras,
allí en los parques
se susurran secretos para dos.

Soy el caminante
que para no hartarse en la espera
se pone a caminar.
A ver si en el camino
te llego a encontrar.

Me abraza el silencio de mis sueños
de las cosas por terminar
y de las cosas por comenzar,
¡claro! para no caer en la locura
sigo mi vida y le apuesto a todo
sin pensar.

Liberarme de mi misma, para irte a buscar
sin tener a mi consciencia mordiendo
mi impaciecia,
ni reclamando mi ingenuidad.

Te espero sin que lo sepas,
sin decirlo, sin compartirlo,
que cuando dejo de ser yo misma
se asoma mi necesidad de tí
y entonces, así en medio del camino
en el que te volví a encontrar
te beso,
como siempre y realmente,
como nunca,
con mi ansia de tenerte,
y de esperarme para ser la mujer perfecta.
No es que sea fácil
es que eres mi debilididad.

Las esperanzas y los sueños
que se depositan en un beso
a veces son tantos,
pero al terminar,
todo parece volver a empezar.

Cenicienta buscando su zapato.

Todo lo conocido me ha cansado, aunque sepa que el vínculo es lo que me mantiene en pie. Mi alma sedienta de lo nuevo, quiere sujetarse a otro lugar. Éste círculo de la monotonía está acabando con lo mejor de mi. Sólo no cierro la puerta, no me engaño, pero cada día más me siento fuera de lugar, ajena a todo. Perdida caminando sin poder encontrar el lugar que me de vuelva la estabilidad la seguridad de , que me vuelva a mi misma, a no sólo sentirme a través del espejo. Siempre espero más, busco más. Pero ésta vez la busqueda ha sido exhausta y mi alma está cansada de esperar. Me alejo porque quiero estar lejos, quiero encontrarme de nuevo con todo lo mío cuando yo esté y me sienta en el lugar indicado.

Indefinido.

Hoy te olvidarán los caminos que has recorrido,
tus huellas serán borradas por un viento mezquino.
Hoy te encontrarás contigo mismo
siendo quien siempre has sido,
con el golpe de asombro de quien debe aceptarlo.

Yo te reconocí aveces,
pero aquí entre el recuerdo de las fotos que borré,
te desconocí.


Un extraño que pasó a mi vida
tomó su asiento,
decoró una habitación con su sonrisa,
y le dió calidez con sus besos.

Pero, ¡vaya! Un extraño más
de ésos que caminan a mis costados,
por las aceras de la calle,
son tantos, y tantos.

Sin edición.

Navego en un mundo

en donde nadie piensa en nadie

piensan en cosas matutinas

en lo cotidiano de la noche



miré las estrellas

así como me siento tan debajo de ellas

las nubes corrieron a prisa

recorriendo los cielos

y velando los océanos



la gente de aquí gestiona ruidos

insonoros para mi

yo sólo escucho el eco del viento

y en el tu voz



tu voz traspasando las barreras

del tiempo y del espacio

éste eco que se rompe en vacío



porque en mi andar despacio

te voy pensando

y es pensarte sin querer hacerlo

es deseo fugaz que supera mis ambiciones



caminas sigilioso

por las venas de mi cuerpo

a veces te escondes y no puedo encontrarte

pero siempre vuelve la noche a sentenciarte



¿te han mirado otros ojos?

quiero mirarte

ver a través de tu alma

y conocer tus deseos más profundo

no ser un secreto

y decirle a los ignorantes

ésto que nadie sabe



hemos hablado sin hablar

tu sonrisa se pega a mis recuerdos

la convicción de que te marches lejos,

no es más que un plan que no funcionó



yo que sé

si entiendo que soy débil ante ésto

y ésto que no es nada

yo que no soy nadie para poder mirarte

y que mires a través de mi



alguna vez desee tu boca

y descubrí con sorpresa

que tu boca era sustancia táctil

que no saciaba mi necesidad de tí



que lo que quiero sobre todas las cosas

es saber, saber de ti, y no saber a ti

que prefiero el sonido de tu sonrisa

y el murmullo de tu voz

ahogarme en la comodidad

de mirarte cuando encuentro que me miras así

como yo te miro a ti.

Un instante fugaz

que en mi mente se perpetua eterno

encontrarte a ti

no a nadie más

entre tantos, tantos otros

que se cruzaron en mi andar

pude mirarte y saber a ti

un instante,

pero no saber de ti como no sé

nadie más.

Bárbara Camacho Ruedas.

Otro 19....

Otro diecinueve de febrero, espectacular. Ésta vez celebré mi cumpleaños número veintitres, me sentía agobiada por la carga de esta etapa, el desempleo, y la parte de fe de unos pra conmigo, sonre todo la de los que quiero, éso me pesa y me entristece hasta perder consciencia de que no importa debo ser fuerte y seguir adelante.
Parecía un día cotidiano y por supuesto, ante mis ruegos al cielo, fue un día soleado, con viento de catorce kilómetros por hora. Frío y apesar de él, elegí usar un liviano vestido, cosa indiferente a todo.
Siempre sucede que esperamos las felicitaciones de algunas personas, quizás de aquellas que en secreto extrañamos, o queremos querer, y éso faltó. Triste. Hasta que cambió porque tuvo que cambiar.
Debo decir, a mis amigos, que está es una de las etapas más difíciles de mi vida pero también de las más padres, agradezco a todos ellos el haber estado conmigo ayer, cantando y divirtiéndose aunque no le haya dado el tiempo debido a cada uno, pero sin importar mis desvaríos, distracciones y olvidos, ni cuanto tiempo sigamos sin vernos, siempre están en mi corazón, y siempre desearé ser parte importante de sus vidas así como lo son para mí.
Gracias por otro 19, increíble, igual que muchos en el pasado, y como tendrán que ser los posteriores si dios me da licencia, jajaja, perdón.
Un camino se abre hacia adelante, y aunque un poco distante de muchas de las personas que aprecio con el alma, camino en el con la certeza de que pase lo que pase cuando necesite una mano amiga, sólo debo estirar la mía.
A mis amigos, sin enunciarlos, por si en mi torpes olvido alguno, a los que confían en mi y me dejan sentir que puedo confiar en ellos:

¡¡¡GRACIAS TOTALES!!!
Bárbie

Lo pienso, y te lo diré.



Ya había escuchado en el viento
tu suave aleteo
y ya sabía bien yo
que buscándote
no te iba a encontrar.

Caminé en un sendero sin dirección alguna
y sin quererlo creer, tú eras el puerto a arrivar,
pero, era cierto,
fuíste mención de un efímero ensueño,
deseo postergado para el final del camino
y yo, a la mitad de éste,
quería encontrarte.


Te extrañe sin extrañarte
te envolví en mi, aún sin tenerte.
Te besé, de pura suerte

Amar sin amar,
aprender a olvidar
y el consuelo es una taza tibia de café.

Qué fugaz fue éste encuentro,
y adivinar en tus ojos
que tú mundo está abierto
a mis pies, a mis manos,
a mis deseos, a mis sueños,
a mi futuro,
y no sólo a mis labios.


Por éso suspiro en silencio,
y callo,
guardo el silencio
de llevarme a la tumba esta historia.


Así te digo adiós
y al hacerlo, se dibujan en mi interior
la sonrisa que siempre me regalas,
tu beso suave pegado a mi,
tu insistencia y descaro
tú queriendo intentarlo
y tú negado a hacerlo.

Adivino las razones
las entiendo,
me dan ganas de compadecerme,
me arrepiento de hacerlo.


Me preparo para verte
y ser fuerte a tí
no responder ni con los ojos,
ni con la boca
no decir palabra alguna que continue
la incoherencia de éstas letras,
de tratar de atrapar lo inatrapable.


Tú.

.....................................
Bárbara Camacho Ruedas