Sobre las nubes...

Bebo la sangre que brota de tus poros,
Mi sed insaciable buscando tus tesoros.
Camina distante el planeta de mis sueños
y pienso en el despertar
Y en el ensueño.

En tu presencia y mis sentimientos
En este ser andante que te esta queriendo
En su querer tan suave, tan ligero, sublime.
Por el que parece a veces flotar, bajar, y volver al ocaso
A ser parte del cielo, del mar, de ti, de la nada.

Al caer de la lluvia se enciende el dolor,
Tu ausencia que arrulla mi alma
Se cierne bajo la incógnita de este pudor.
Procrea esperanza.


Me sujeto a mi almohada.
Veo tus ojos a través de mis memorias,
Tu incertidumbre, calma, estupor, tu distancia.
Me envuelvo en las olas, en mi espera.
Me siento en la alcoba, desmenuzo un pasado,
Con letras de la sopa.

Vuelo con Delgadillo, te imagino en mi cuarto.
Te miro, te describo, Te trazo en el espejo.
Me impaciento. Y cerca.
Cerca de ti, todo pasa lento
La oleada del viento, las olas del mar,
te acarician, te miran
Y tu fuego se enciende cálido, somnoliento,
Sobre alguno de mis deseos, en mi espera.

En mi locura. En tu ser, cometa fugaz, que se posa en mi,
Y me deja en la paz, de un cuadro,
De una bella pintura.
Sobre los sueños de algodón de un poeta
que se reclama, el fervor de su ingrata y taciturna
Impaciencia.