No,
no me preguntes por qué de estas manos
ya no se desbordan las letras.
Inicio en contradicción,
intentando hallar dentro de mi la llave secreta,
el baúl donde se encuentra mi amor por ti
hecho sílabas, hecho versos.
Es que el amor no se escribe con nada, solo es.
Rozan tus manos con las mías, y lo sé,
me besas a oscuras y a escondidas;
con locura en las calles con todas las luces
mientras te digo que te detengas, y lo sé
Me miras y lo sé.
Descubro en cada día el atardecer
tu risa que resplandece dentro de mi.
Mi vida es memorias y momentos
donde tú vas armando conmigo
como en un cómic
frases inolvidables y secuelas
para el siguiente amanecer.
No, amor mío
no tengo versos perfectos
porque mi respuesta está
en la forma en la que te miro.

