Suspendido...


Aquí viene el tiempo,
el tiempo suspendido
en la continuidad de la vida.
El tiempo acelerado,
devastado y caminando,
por el estupor y por la ira.

Aquí viene el tiempo vacilando
entre la gente,
sacando como salen las cosas del mar
los más pequeños recuerdos
cimbrados ante un dolor
que no cabe en ninguna razón.

Aquí viene el tiempo,
burlando nuestra fe,
robando nuestros sueños,
haciéndose de un presente
que parece será eterno.

El tiempo ensimismado,
en el sin sentido del camino,
en nuestro destino abandonado
y nuestro terror acorralándonos
en lo más profundo de nuestro ser.

...Y viene entre el viento,
dueño de nuestro pasado,
disfrazado de letargo,
infiltrándose en la esperanza
como el frío debajo de las cobijas.
Exiliándonos en un futuro
donde la pregunta no tiene respuesta
y el dolor tiene un principio
que desconocemos dónde va a terminar.

Bárbara
Junio tristísimo del 2011.



Vuelo.

Nadie me enseñó a huir,
pero aprendí a ser como el viento entre los árboles
esfumarme entre la gente como si fuera transparente.

Voy a cambiar mis costumbres,
el color de mis uñas,
el tono de mi cabello.

Voy a mirar al sol con los ojos abiertos,
y a caminar sobre la noche
con el corazón dispuesto.

La lucha es una continua ocupación
hacer, hacer, hacer, para cambiar.

El camino adelante, quitando piedras
una tras otra, el viento las atrae
crece el obstáculo
hay que seguir quitando piedras
liberar el destino, forjar el futuro.

Nadie me enseñó a tener valor
pero un día limpié mis lágrimas
vi de frente a la gente,
sostuve el temblor de mi alma
y aprendí que el error
es un crecimiento continuo
y que quien aprende bien la lección
minimizará sus dolores.

Nadie me enseñó a seguir adelante
hasta que tuve ganas de volar.

Bárbara Camacho Ruedas