Tal vez el tiempo no ha sido el más sabio consejero pero después de un año de una u otra forma seguimos caminando. Tu partida ha significado muchas y diferentes cosas para cada uno de nosotros, pero para ninguno ha sido fácil. Aún recuerdo la semana anterior, festejábamos un cumpleaños y todo sin darnos cuenta, era perfecto. Esa semana pasó tan normal como tantas otras. Por casualidad me tocó recibirte cuando salías emocionado del cine y hablabas de los súper héroes; no sabes cómo nos hubiera gustado que uno de ellos te salvara.
La noticia fue fría y el miedo creció, el final era contundente, aunque nos quedábamos callados estábamos asustados y terriblemente tristes. A veces pienso que pasamos esos días de cierta forma dormidos en un letargo donde todo nos había abandonado y la esperanza brillaba paulatinamente como una estrella que se apaga y nosotros tardamos días en ver que su luz ha cesado. Si existe un dios, por lo menos nos dejó digerir las cosas. Imposible, porque hoy después de un año estamos tratando de digerirlas.
Me queda claro que algunos nunca seremos los de antes, tu partida fue una bandeja de agua fría en la que permanecimos por días y de la que poco a poco comenzamos a salir. Fue un año bueno en sentidos que a veces le damos mas importancia pero también fue un año duro y triste. Hemos crecido todos juntos manteniéndote cerca y en nosotros; es diferente y nunca ha sido sencillo. Caminamos contigo y sin tí, y hemos hecho del por qué y el para qué no una respuesta sino una forma de vivir.
.....tenía más palabras, pero ya no sé qué más escribir....
Hoy después de un año, me di cuenta de que aún no lo entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario