
Aquí viene el tiempo,
el tiempo suspendido
en la continuidad de la vida.
El tiempo acelerado,
devastado y caminando,
por el estupor y por la ira.
Aquí viene el tiempo vacilando
entre la gente,
sacando como salen las cosas del mar
los más pequeños recuerdos
cimbrados ante un dolor
que no cabe en ninguna razón.
Aquí viene el tiempo,
burlando nuestra fe,
robando nuestros sueños,
haciéndose de un presente
que parece será eterno.
El tiempo ensimismado,
en el sin sentido del camino,
en nuestro destino abandonado
y nuestro terror acorralándonos
en lo más profundo de nuestro ser.
...Y viene entre el viento,
dueño de nuestro pasado,
disfrazado de letargo,
infiltrándose en la esperanza
como el frío debajo de las cobijas.
Exiliándonos en un futuro
donde la pregunta no tiene respuesta
y el dolor tiene un principio
que desconocemos dónde va a terminar.
Bárbara
Junio tristísimo del 2011.
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