Profundo.
Mirar detenidamente,
para guardar las cosas más valiosas en mi memoria.
Escuchar los pasos del viento,
y sus manos en mi rostro,
casi tocándome con amor.
Sonidos descalzos de esperanza,
de ilusiones dejadas atrás.
El señor a la deriva, postrado sobre la barca.
Ésta en la que navego, para poder revivir;
Mi destino: el río de Leva, volver a creer.
"Mundo que olvida, mundo olvidado"
Las citas ajenas que repaso en mi mente,
pues ésta hérida que intenta de a poco sanar,
es dolor perpetuo que cambia de disfraz;
y recorro con mis manos el espejo,
lagrimas en silencio que, no quiero mirar.
Profundo...
Todo en lo que pienso, aquello en lo que no.
Las ráfagas de mis recuerdos.
¡Odio y amor!
Rivales peleándose debajo de la almohada.
Insuficiente sinonimia de palabras, para hacerme hablar
y escribir, y escribir, lo que siento aquí...
y sólo escucho:
Profundo, profundo, ¡profundo!
que algo cambio, yo cambié con ello,
que mi amor se volvió profundo y por éso,
me fui.
Me quedé con mi Adiós en las manos
lagrimas en mis ojos que a veces caen,
el futuro por delante, incierto quizás,
y atrás en mi mente, mi pasado
Para no olvidar...
que el amor no es más que un profundo mar
del cual hay que aprender a saltar.
Bárbara
No sé escribir cuando te escribo a tí...
segundo tras segundo es el tiempo vestido
para burlarse de mi y gastar pedazos de mi vida
en algo que no sé si tendrá un final feliz.
Uno y dos, son los pensamientos,
cada argumento que carece de raciocinio
salió del lugar más sensato para hablar lo que siento por ti.
Una foto sería sencilla para dejarte conocer
una foto sería mentira para forjar en la mente humana
algo que solamente veo cuando respiras.
Me gusta cuando pierdes la razón y me envuelves en ti
me gusta ser la razón por la que pierdes la razón.
No me hagas caso, cuando termine este verso sin sentido,
cuando tome tu mano y te vuelva a mirar
sabrás que lo que te he querido decir
es que escucho lo que me dices sin hablar.
[...Intento de poema en prosa...]
...Y que te perdonen por este día, los muertos de tu felicidad. Te perdono.
BáR...
Pestañeo...
en medio de la lluvia, un intenso sol
renace para mirarnos vivir
y morir.
Guardar en un baúl las fotos,
no significa que cesarán los malos recuerdos.
Aún cuando en un incendio provocado,
dejemos morir señuelos de historias,
en un lugar todo será recordado.
Las vivas imágenes de cada paso dado.
Has sonreído,
has querido olvidar...
...sino fuera por el cambio drástico
serías aún feliz.
Remojas en el agua tus pies,
miras tu reflejo
como quien mira la costumbre.
La vida no es aventarte un clavado,
entrar sigiloso rompiendo el agua.
La vida es caminar bajo la lluvia,
la mayoría de las veces sin paraguas.
En el perchero de mi clóset
dejé colgado todo lo que me pesa.
Dejé apegos acosadores,
palabras que no importan.
Dejé mis sueños junto a él
y mis esperanzas de volver.
Dejé acalambrada la nostalgia de esperar
la nota de la última canción que quise entonar
y su sonrisa, para poder olvidar.
Sale el sol en medio de la neblina,
no hay tiempo de empezar de cero
cada día sin pensarlo vuelvo a comenzar
mis errores son mi pasado
y mi esperanza es oportunidad.
Ese charco que dejó la lluvia
se esfuma con toda esta bruma
esta obsesión de no dejar ir,
y a la vez, resignarse.
Será una y otra vez,
sin olvido aprenderé a olvidar
en mi vida ajetreada dejaré de peinar
tus pestañas en cada anochecer.
Dejaré que se marchen
todas mis buenas y malas intenciones.
Al amanecer sé que tendré que comenzar,
sin cuenta regresiva,
la vida no sabe esperar.
Bárbara Camacho Ruedas
Sometimes is hard to believe you remenber me....
Perfil...

Internet es infinito.

Del otro lado.
He estado pensando mucho en la muerte. No puedo definir a qué se debe, sólo sé que el concepto ha estado rondando mi cabeza de mil formas. Generándome preguntas sin respuesta, muchas. Solamente he perdido una persona querida en mi vida, pero su deceso mas que doloroso trajo paz, la paz de que por fin dejaría de sufrir en este mundo terrenal.
No sé que es la muerte, mis ideas son vagas, meras hipótesis compartidas y a la vez sin conclusión. La entiendo como el punto final, ese en el que todo lo que se hizo se quedó en la historia de personas que solo nos llevarán en su memoria, y si se aportó algo al mundo, en alguna enciclopedia, libro o texto. Seremos al final solamente la pronunciación de nuestro nombre en labios de las personas que nos conocieron y de las que no.
¿Creen que me inquiero a dónde vamos, qué pasa después? Por supuesto, como todos. ¿Reencarnamos, en peces, mariposas, pumas? ¿Tuve una vida antes de ésta? ¿Qué fui, qué me gustaba, a quién ame, quién me amó, fui insolente como ahora, imprudente, terca y franca? ¿Fui humana o fui una persona egoísta y sin escrúpulos? No lo sé. No voy a gastar más tiempo en acosarme con ello después de este texto. Pues sea lo que quiera que haya sido, no importa, en este momento puedo ser lo que quiero ser. Aunque no sea la tarea más sencilla del mundo.
¿Le temo a la muerte? No precisamente, lo que temo es que me lleve antes de cumplir mis objetivos y mis sueños. Antes de dejarle algo bueno al mundo con mi existencia, antes de que por lo menos para mi, mi historia y mi vida ahora hayan valido la pena.
.....
Con la colaboración de JC en la revisión final. Gracias totales.
(Expresión de los sentimientos auténticos: La muerte.)
Una salida...*
Bárbara
Escrito en Julio 2008
*El título está inspirado en una canción muy ad hoc al texto: Una salida de Carla Morrison.
Sueña...
levanta los brazos, ese viento abatido.
Los pasos silenciosos que cruzan esta vereda
la mirada hacia el cielo,
intentando encontrar respuestas.
No me queda más que la fe,
de esta noche silenciosa.
A cada paso,
me abraza solamente la lluvia.
Un cabello enmarañado,
no cae de prisa quien se da el tiempo
de sonreírse a si misma.
Pintar un manto de colores vivos,
sobre las cenizas de una tristeza
hace años olvidada.
Recuerdos, y pensamientos
que abren las alas
a un futuro cercano.
La música, el cine,
todo parece una maravilla
en este cielo azul celeste.
En este ir y pasar de la gente,
voy soñando con las cosas que en realidad..
ya estoy planeando comenzar.
Sueña porque los sueños son
segundos envueltos en algodones de azúcar,
en ese tiempo imperfecto
puede ocurrir que inesperadamente
encuentres la felicidad,
y descubras por vez primera,
el lugar a donde vas.
Dicen que soñar no cuesta nada, y sí, cuesta tiempo. Ese que gastamos en soltar carcajadas, lágrimas, besos, abrazos, y más. Soñar es un acto que predica universalidad, en su raíz parece ser el único que de verdad es equitativo, pues niños, o viejos, pobres o ricos, religiosos y ateos, podemos soñar. Ni si quiera la libertad tiene está característica. Bien, yo sólo me he dado cita para escribir una noche como esta en la que soñe que me inspiraba.
Bárbara Camacho Ruedas.
About to God...
Cree en sí mismo, en su fuerza, su voluntad. Cree en que las personas tienen el poder de hacer que las cosas pasen y no. Y por supuesto para aquellas cuestiones que nos superan, sólo puedo decirme a mi misma: Así es la vida, una frase que alguien hace poco me dijo, con la que concordé completamente pues la otra respuesta era, porque así Dios lo quiso.
Me rehúso a ser la idea de un ente superior, me resta libertad. La forma en que la gente lo cita. Cuando muere alguien: ¡No, Dios! ¿Por qué te lo llevaste? Cuando terminan de comer en mi familia acostumbran decir: Gracias a Dios, y yo digo en determinados casos: Gracias a tal que hizo de comer tan rico, gracias a tal que hizo tal cosa para que estuvíeramos aquí. Cuando dejan el destino en manos de Dios, y dicen: Sí Dios quiere. Pero me diría un amigo: Nos vemos mañana, sí Dios quiere y sino también.
Qué mal que por cederle un agradecimiento a Dios, se les olvidé dar el agradecimiento a la persona que de verdad lo merece. Se nos olvida que, nosotros somos los que hacemos que las cosas pasen.
Ya sé que tenemos esa necesidad de dar respuesta a todo, pero cuando la respuesta es: Dios así lo quiso, Dios ésto, Dios bla, bla, bla; todo se queda igual sin respuesta, es sólo una forma conformista de no pensar.
No sé sí Dios existe o no. Hasta el momento nada me ha hecho creer que sí. Y sí, antes de entrar a mi etapa ceceachera creía que existía incluso lo citaba en mis diarios, y rezaba en las noches. Pero llegó un punto de mi vida en donde cada acto me pidió una respuesta, y al preguntarme si debía creer en Dios, nada fue lo suficientemente sólido como para sostenerme esa creencia. Nada, pues aunque mi madre pretendió hacerme católica, la religión y sus reglas se refutaron así mismas, defraudándome con su incoherencia.
Entonces, libre de ideas superiores, y para no perder el piso ni el sentido de mi vida. Decidí creer en mi misma, pues aunque puedas creer en las personas, ellas son complicadas como para cederles las riendas de tú vida. Lo mejor que uno puede hacer por sí mismo, es creer, creer que puede ser lo que quiere ser, hacer las cosas que quiere hacer.
Creer en tí mismo, te da dos resultados, decepcionarte cuando te fallas, alegrarte cuando sabes que eres lo que quieres ser y vas a hacia donde quieres ir. Lo bueno es que cuando te decepcionas puedes rectificar.
Pero la fe en ti mismo no se trata de un concepto egoísta en mi caso, porque después de todo también soy un ser humano.
Sí Dios existe: He decidido verlo en los ojos de la gente, en sus necesidades, en sus sueños, en sus anhelos, en sus ilusiones, en sus recuerdos, en sus esperanzas. Para mi Dios no existe más allá de la breve existencia del hombre, pues es éste el único capaz de comprender semejante concepto.
Bárbara Camacho.