When you look at me...

Que circunstancia la que me acecha,
yo en mi forma imperfecta
extrañamente resplandeciendo.

La luz fue una ráfaga que llegó con el viento,
el susurro de la insistencia,
pero qué bien se siente el estupor
de tu mirada como abrazo que no habla,
como caricia profunda
aún en la distancia.

Cuando me miras,
soy yo de una forma que no veo a través de un espejo,
con mis ojos ciegos, abrumados de tanto contexto
de tanta historia, de tantos prejuicios.
Me vuelves blanca sin ser diosa,
perfecta entre todos los defectos,
para serte virtuosa
en el parpadeo en que vuelves la vista a tu vida,
y cimbras esta curiosidad,
fuera de la costumbre
en donde detona contigo
volviéndome a sumirme en ti
a través de tus ojos, más allá de tu mirar.


Bárbara