Me habló del olvido, del silencio entre sus ojos rasgados, de la soledad entre la gente que va caminando. Me habló de sus sueños, los que lo persiguen cuando tiene los ojos abiertos. Me habló de sus dolores casi sin aliento y, recobrando el sentido, la fortaleza y el carácter echó a andar con pasos sólidos hacia el destino que lo esperaba ansioso, como esperan las páginas de un libro en blanco la tinta y el genio, del escritor ideático.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

:pasitOs cRuzadOs: